Hace más de una semana se conoció la decisión del Juzgado 43 del Circuito de Bogotá que prohibió, en Colombia, la importación y comercialización de dispositivos Apple con conectividad 5G.

La razón de fondo es una demanda global que le interpuso la tecnológica Ericsson, quien alega que la marca de la manzana ha venido utilizando, de manera ilegal, su patente de conectividad 5G en dispositivos iPhone y iPad. Según lo explicado a este medio por el abogado de la empresa demandante, desde enero Apple no ha pagado por estos derechos, que son US$5 por dispositivo.

Demandas en curso similares también se adelantan en otros países como Alemania, Reino Unido, Bélgica, Brasil y Estados Unidos. Colombia es la primera pieza de dominó en caer.

Acerca del caso Apple dio las siguientes declaraciones:

“Siempre estamos dispuestos a pagar un precio justo por la tecnología que se utiliza en nuestros productos. Desafortunadamente, Ericsson se ha negado a negociar los términos justos para renovar la licencia cruzada de patentes que hemos tenido desde hace tiempo y, en cambio, optó por demandarnos alrededor del mundo en un intento de obtener regalías excesivas. Consideramos que la reciente decisión basada en una patente colombiana es injusta y hemos apelado”, manifestó Apple.

De momento, la última palabra no se ha dicho en torno a este pleito legal, pues esta potestad la tiene el Tribunal de Bogotá, que analizará el fallo del juzgado y lo afrimará o dejará sin validez.