Rápido menos tiempo o aguantar más corriendo a un ritmo más lento… ¿Qué es mejor si tu objetivo es perder peso? Hay muchas teorías al respecto, pero quizás la más extendida es que para adelgazar hay que entrenar a altas pulsaciones. Sin embargo, el entrenamiento que más grasa quema es aquel que puedes hacer más allá de los 40 minutos y situándote entre el 70 y el 85 % de tu capacidad.

Hazte con un pulsómetro y empieza a controlar tus pulsaciones. Para ver cuál es tu frecuencia cardiaca máxima puedes restar a 220 tu edad. Después, mide las pulsaciones en reposo y réstaselo a tu frecuencia cardiaca máxima. El resultado será la cifra por la que debes moverte (lo que se denomina frecuencia cardiaca residual). Para que te hagas una idea de forma más sencilla: con el ritmo que te proponemos debes ser capaz de hablar mientras corres.

¿Estás preparada? Poco a poco podrás ir aumentando tu velocidad. Ten en cuenta que, para perder peso, debes ser constante y entrenar de tres a cinco días a la semana. Por eso, es mejor que no te lances a lo loco para conseguir correr 40 minutos. Planea un plan de entrenamientos. Aquí te dejamos un entrenamiento para correr 5 kilómetros en 7 semanas.

Y no dudes en hacer otros deportes para mejorar tu carrera. Quizás durante un tiempo puedas pasarte a la marcha atlética hasta que des el salto al running.